Ibiza cuenta con más de 80 playas y calas, desde extensas bahías de arena blanca hasta pequeñas ensenadas escondidas entre pinares, así que elegir dónde poner la toalla puede convertirse en la decisión más difícil del día. Aguas turquesas, atardeceres que paran el tiempo y un ambiente que combina naturaleza y buen rollo mediterráneo definen algunas de las playas más bonitas de la isla. Repasamos cuatro imprescindibles y nos detenemos especialmente en Cala Tarida, uno de los rincones con más encanto del oeste ibicenco.
Ses Salines, la playa más icónica
Junto a las antiguas salinas de la isla, entre dunas y un pinar que llega casi hasta la orilla, Ses Salines es la playa más fotografiada y reconocible de Ibiza. Su bahía en forma de media luna, de kilómetro y medio de longitud, ofrece aguas cristalinas y arena fina, y forma parte del Parque Natural de Ses Salines. Al caer la tarde, sus chiringuitos se llenan de un ambiente cosmopolita que la ha convertido en un clásico punto de encuentro.
Cala Comte, atardeceres de postal
En el suroeste de la isla, Cala Comte es sinónimo de puestas de sol inolvidables. Sus aguas poco profundas de color turquesa, mantenidas así por las corrientes marinas de la zona, rodean varias calas pequeñas conectadas entre sí. Conviene llegar pronto en temporada alta para hacerse con un buen sitio en la arena, aunque solo sea para quedarse a ver cómo el sol se esconde en el horizonte.
Cala Bassa, la playa familiar
Protegida y de aguas tranquilas, Cala Bassa es una amplia bahía de arena fina en el noroeste de la isla, en el municipio de Sant Josep de sa Talaia. Su entrada al agua, suave y poco profunda, la convierte en una de las playas más recomendables para ir con niños, mientras que los pinos que bordean la arena regalan sombra natural en las horas de más calor.
Cala Tarida, la joya del oeste de Ibiza
Si hay una playa que lo tiene todo, esa es Cala Tarida. A solo diez minutos en coche de Sant Josep, esta amplia bahía de 900 metros de longitud sorprende por la transparencia de sus aguas, protegidas por colinas que la resguardan del viento y por un curioso grupo de rocas que divide la orilla en dos. Sus fondos poco profundos y tranquilos la han convertido, desde siempre, en una de las playas favoritas de las familias, además de un lugar perfecto para nadar, bucear con tubo, practicar paddle surf o kayak, o simplemente relajarse mientras el cielo se tiñe de naranja en uno de los atardeceres más bonitos del suroeste de la isla.
La zona cuenta con todos los servicios: restaurantes, beach clubs y, a pie de arena, el Insotel Tarida Beach Resort & Spa y el Insotel Club Tarida Playa, dos hoteles desde los que se llega al agua caminando, sin cruzar carreteras ni cargar con sombrillas. El Insotel Tarida Beach Resort & Spa suma además su propio Prestige Spa, con circuito termal, ideal para cerrar un día de playa con un buen masaje. Puede consultar habitaciones y ofertas en la página oficial del Insotel Tarida Beach Resort & Spa y en la página oficial del Insotel Club Tarida Playa.
Ibiza ofrece playas para todos los gustos, pero pocas combinan tan bien la belleza natural con la comodidad de despertarse a pocos pasos del mar como Cala Tarida. Reserve su estancia en Insotel y viva el verano desde la primera línea de playa.

